martes, 6 de febrero de 2007

ESOS EXTRAÑOS PERSONAJES NOCTURNOS

Bajo el título que habéis leído intentaré exponer en las siguientes líneas mi visión de una serie de personajes que si alguna vez regentáis la noche seguro que tendréis el privilegio de poder ver en su hábitat natura. No me refiero a gigolós, ni a prostitutas, ni borrachos, ¿quizás a vampiros? tampoco, aunque es cierto que algunos de estos personajes beben, son chulos en el caso de ser hombres y los podríamos definir también como mujeres que fuman en el caso de ser mujeres.
Va ya esta bien de quién hablas. Pues hablo de los camareros o camareras de bares de copas, pubs y discotecas que salpican nuestra tan nocturna España.
Es curioso ver la evolución que en pocos años ha sufrido esta especie, sin saber bien si se debe a una mutación o a operaciones estéticas hemos visto como en su género masculino los camareros han sufrido un crecimiento más que notable de sus músculos. Antes las copas las servia el tirillas de turno de todo pueblo o barrio, mientras que ahora es el primo de zumosol el que mezcla zumitos en la barra con algo de alcohol. Respecto a ellas es también impresionante el cambio sufrido, ya que, hemos pasado de chicas más o menos monas (fiel reflejo de la viña del señor), a un 90 % de aspirantes a vigilante de la playa y no lo digo por los flotadores de silicona que sin ningún pudor nos muestran para deleite del personal.
Sin lugar a dudas su evolución física resulta palpable por todos pero igualmente es llamativa su manera de actuar en su espacio propio que no es otro que detrás de la barra. Allí es donde ofrecen lo mejor de sí mismos.
En la mayoría de ocasiones la odisea para que te sirvan es más que llamativa. No me refiero a que este el pub o discoteca lleno, hay no tengo queja hacia esta especie, pero sí cuando el aforo de la barra es mínimo. Ves como los personajes de barra se esconden en un rincón donde disfrutan antes de la salida del sol con un reducido grupito de conocido, hay risas, chupitos, tertulia mientras tú les miras esperando que te sirvan. Cuando ya pasan 5 minutos te planteas lo siguiente ¿me habré vuelto invisible? rápidamente te das cuenta que no. Decides agitar el brazo cuál torero incita al toro para que envista, nada de nada. Comienzas a hacer el movimiento más continuado hasta que ser percatan de tu presencia y como sorprendidos se acercan. ¿Qué se pensarán estos camareros o camareras? ¿Qué soy un controlador aéreo? Bien ya lo tenemos enfrente y le pedimos nuestro cubatilla de rigor. Ni corto ni perezoso el profesional de la noche agarra el vaso y lo pone en la barra justo delante nuestro, lo atiborra de hielo hasta que no cabe más, no se si tendrá algo que ver con el cambio climático, y nos sirve el alcohol. Si tenemos suerte daremos con la especie más primitiva que simplemente inclina la botella para que el preciado líquido se vierta en la copa, pero si topamos con el estadio evolucionado asistiremos a un espectáculo patético, en el que la botella subirá, bajará, dará vueltas y bailará con el camarero durante unos instantes ¡qué me sirvas ya!. Entonces ves que te pone ginebra, ¡no, no espera! Te he pedido whisky. La mirada que te lanza el sujeto de perdona vidas es algo curioso, deben ser los 30 cm que ganan detrás del mostrador, porque si salen de allí se encojen como bien sabréis y pierden parte de su poder. Se transforman y dejan de ser gigantescos para ser algo así como un primo lejano de wilow con sordera porque le pides y no te entiende. Con un poco de suerte en 15 minutos te han servido y te dicen 5 euros, 10 euros,12 euros dependiendo del sitio, la barra o el camarero, ya que en ocasiones se producen extraños cambios de precio dentro de un mismo local pidiendo lo mismo siempre, me imagino que debido a sus avanzados conocimientos de economía funcionan con el índice nikkei y de ahí la continua variación.
Seguro que la situación que he reflejado la habéis vivido en primera persona. Quizás con algunas variantes que se suelen repetir, como que os sirva una especie de tarzán con taparrabos, o la mismísima Jane casi en cueros, que normalmente no sabe hablar la pobre, pero ojito ¡se mira pero no se toca! Otra de mis variantes favoritas se suele dar en las discotecas donde al verse respaldados por más especimenes de su raza desarrollan curiosos bailes y coreografías, yo pienso que invocando a sus dioses o algo similar, mientras intentas esquivar sus pisotones ellos parece que disfrutan con esas danzas ancestrales montados encima de la barra.
Queridos camareros, camareras de pubs, bares de copas y discotecas, ¿qué os pensáis? no sois conscientes que la gente esta de fiesta, pasando un buen rato y sois los únicos pringados que trabajáis esa noche por cuatro duros. ¿Sois bármanes o payasos de circo?
P.D. Como en todo en esta vida hay excepciones, que resisten la evolución de la especie y con los que me solidarizo sinceramente ante el intrusismo que vive su profesión.

2 comentarios:

C.C.Buxter dijo...

¡Menuda rajada! Yo de tí conservaría el anonimato, porque si no, la próxima noche que salgas de fiesta, quizá te presenten a sus colegas... los porteros de discoteca.

Me ha gustado mucho la aclaración de que los cambios de precio de las bebidas se deben a los conocimientos de esos sujetos y sujetas sobre las fluctuaciones de la Bolsa. Hasta ahora pensaba que me timaban.

Otro colectivo que se caracteriza por "pasar" de sus clientes son los monitores de gimnasio. Si no eres chica ni coleguita del monitor, ya puedes insistir lo que quieras que el plan de entrenamiento (subrayar con rotulador los ejercicios a hacer) tarda dos semanas en estar listo.

C.C.Buxter dijo...

¡Menuda rajada! Yo de tí conservaría el anonimato, porque si no, la próxima noche que salgas de fiesta, quizá te presenten a sus colegas... los porteros de discoteca.

Me ha gustado mucho la aclaración de que los cambios de precio de las bebidas se deben a los conocimientos de esos sujetos y sujetas sobre las fluctuaciones de la Bolsa. Hasta ahora pensaba que me timaban.

Otro colectivo que se caracteriza por "pasar" de sus clientes son los monitores de gimnasio. Si no eres chica ni coleguita del monitor, ya puedes insistir lo que quieras que el plan de entrenamiento (subrayar con rotulador los ejercicios a hacer) tarda dos semanas en estar listo.