jueves, 28 de diciembre de 2006

¿QUIÉN ES PAPÁ NOEL?

Antes de nada felicitaros a todos estas fiestas y aprovechar un resquicio que he encontrado en mi agenda (nunca he tenido agenda pero es la típica frase) para escribir, ya que hacia bastante que no aparecía por aquí.

Quiero explicar un poco quién es este señor de inmaculada barba blanca, regordete, que viste de rojo y que deja regalos a todos los niños en Navidad.

El popularmente conocido como Santa Claus, Papá Noel, San Nicolás e incluso dicen que Viejecito Pascuero, que no fiestero, no es más que un personaje creado a semejanza de San Nicolás de Bari, cuya onomástica se celebra el 6 de diciembre. Se estima que Nicolás de Bari nació el año 280 en Patara, Licia, hoy tierras de Turquía. En oriente se le conoce como San Nicolás de Mira, pero en occidente como San Nicolás de Bari, ya que, cuando los musulmanes invadieron Turquía, los cristianos lograron llevar sus reliquias, allá por el 1087, a la ciudad de Bari en Italia.

Lo que se sabe de este santo es que era hijo de una familia acomodada. Su padre deseaba que fuera comerciante como él, mientras su madre pretendía que fuera sacerdote como su tío, el obispo de Mira (antigua ciudad griega de la Anatolia Egea, actualmente Turquía).
Los padres de San Nicolás murieron por la peste que asoló su ciudad y él decidió repartir los bienes heredados entre los necesitados y partir hacia Mira para vivir con su tío y ordenarse como sacerdote, cosa que logró a los 19 años. Con la muerte de su tío él fue nombrado obispo de Mira.
Como en toda vida de santo, de él se cuentan cientos de historias y milagros. Tal fue la admiración que sintieron por él en diversos lares de europa que se convirtió en santo patrón de Grecia, Turquía y Rusia.

En este punto no hay nada que nos llame especialmente la atención y nos haga pensar por qué San Nicolás pasa a ser Papá Noel y a repartir regalos a los niños, pues bien, esta relación vendría de la gran atención y dedicación que prestó el santo obispo a los niños. Así, por ejemplo, reseño dos de los milagros que se le atribuyen: En uno de ellos el santo rezó por varios niños que habían sido acuchillados por un criminal y estos sanaron; en otro se cuenta que un humilde hombre padre de tres hijas, no podía casarlas por no tener la dote necesaria, al carecer las muchachas de la dote parecían condenadas a ser solteras y verse empujadas por la pobreza que vivían a dedicarse a la prostitución. Ante eso san Nicolás dio una bolsa llena de monedas de oro a cada una de ellas. Se cuenta que todo fue hecho en secreto por el sacerdote quien entraba por una ventana y ponía la bolsa de oro dentro de los calcetines de las niñas, que colgaban sobre la chimenea para secarlos. De aquí vendría su fama por repartir presentes, los calcetines, la chimenea y gran parte de la simbología que rodean al actual Papá Noel.

Hasta aquí la vida y milagros del santo, que no difiere mucho de tantos otros, pero ¿cuándo san Nicolás se decide a engordar, ponerse un gorro con pompón, repartir regalos por todo el mundo y hablar con renos?

Pues el paso del santo, como hemos visto hasta ahora, al personaje mágico se produce con la fundación por emigrantes holandeses de Nueva Amsterdam, actual Nueva York alrededor del año 1624. Obviamente llevaron con ellos sus costumbres y mitos, entre ellos el de Sinterklaas, su patrono (cuya festividad se celebra en Holanda entre el 5 y el 6 de diciembre).
A partir de ahí veremos como toda una serie de acontecimientos van empujando a san Nicolás de Bari a transformarse en lo que hoy conocemos como Papá Noel.

En 1809 el escritor Washington Irving, escribió una sátira, Historia de Nueva York, en la que deformó al santo holandés, Sinterklaas, en la pronunciación angloparlante Santa Claus.
Más tarde el poeta y pastor protestante Clement C. Moore, en 1823, publicó un poema donde dio cuerpo al actual mito de Santa Claus, basándose en el personaje de Irving. Así aparecería un Papá Noel rechoncho y barrigón, vestido de rojo que atravesaba las nubes con su trineo tirado por renos.
Posteriormente, hacia 1863, adquirió la fisonomía de gordo barbudo bonachón con la que más se le conoce. Esto fue gracias al dibujante sueco Thomas Nast, quien insertó este personaje en sus tiras navideñas en Harper's Weekly. Allí adquirió su vestimenta roja, con botas y gorro.
A mediados del siglo XIX, el Santa Claus estadounidense pasó a Inglaterra y de allí a Francia, donde se fundió con Bonhomme Noël, el origen de nuestro Papá Noel, quien tenía parecido físico con Santa Claus, pero vestía de blanco con dorado.
Ya en el siglo XX, se produce el punto culminante en la evolución de Santa, cuando la empresa Coca Cola encargó al pintor Habdon Sundblom que remodelara la figura de Santa Claus para hacerlo más humano y creíble (1931) y es aquí donde se produce el verdadero boom. Todo un símbolo en nuestros días, Papa Noel debe su imagen actual a Coca Cola. La leyenda urbana dice que los publicitarios de Coca Cola, ante la posibilidad de que la venta del preciado líquido cayera en invierno, diseñaron y promocionaron un Santa a su medida, con sus colores corporativos. Para algunos no es del todo cierto, porque hay quien aporta evidencias de que la figura de Santa Claus ya estaba de alguna forma estandarizada en algunas ciudades de EE.UU. tal y como la conocemos antes de que Coca Cola iniciara sus famosas campañas publicitarias, aunque convivía con otras versiones. De lo que no cabe duda es de que aunque no fuesen realmente los creadores sí fueron los que extendieron por todos los Estados Unidos y por ende en nuestros días a todo el mundo el arquetipo, el molde que hoy se nos vende. De este modo, esta bebida que es maravillosa mezclada con whisky o ron, hizo que pasaramos de lo religioso a lo comercial, bienvenidos al consumismo y al marketing.

Así pues, la empresa americana, lanzó sus carteles de Coca Cola con su Santa Claus llenos de color, en una época en la que el blanco y negro era dominante. Éstos contribuyeron a la fijación y extensión del modelo de traje rojo y cinturón y botas negras (colores de la marca). No cabe duda señores Coca Cola fue la creadora para algunos y sin lugar a dudas para todos la proyectora del actual Papá Noel, demostración más que suficiente del poder y la fuerza del marketing y la publicidad en los tiempos que corren.

De este modo San Nicolás quedó aniquilado, los niños ya no saben quien es y todo para dar paso al comercial Santa Claus. Pero no se borró de todo el mundo, ya que, aun sobrevive en Holanda, donde cabalgando en su caballo blanco llega procedente de España. Sí, sí, de España, el motivo nadie lo sabe, pero es lo que dicen todas las viejas canciones infantiles de aquellas tierras. Sea por lo que sea, él pasa la mayor parte del año en España, yo creo que no es tonto y como cualquier guiri está aquí por el sol, el jamón, la sangría y entre fiesta fiesta va anotando el comportamiento de todos los niños en un gran libro rojo, mientras que su ayudante Zwarte Piet va preparando los regalos para los niños holandeses. En las primeras semanas de noviembre, San Nicolás se sube a su caballo blanco, Piet lleva sobre su espalda un gran saco lleno de regalos y los tres se embarcan en un barco a vapor que les llevará a Holanda. Hacia mediados del mes de noviembre llegan a una ciudad portuaria del país donde son recibidos oficialmente . Todo el país ve en directo por televisión la cabalgata que recorre toda la ciudad y este acontecimiento marca el comienzo del periodo de San Nicolás.
Sin lugar a dudas sólo en Holanda se conserva la vieja tradición y resulta curisoso que San Nicolás pase sus vaciones entre nosotros, lo mismo es que está con otros ilustres personajes, que si bien no son españoles, también disfrutan mucho en nuestro país y son mucho más nuestros, me refiero a Melchor, Gaspar y Baltasar, que realmente no tenían originariamente estos nombres, puesto que en la Biblia nada se dice, pero este es otro tema que ya se tratará.

2 comentarios:

C.C.Buxter dijo...

Es curioso que el Papá Nöel holandés se pase todo el año en España preparándose para la Navidad: ¡igual vive en Santa Coloma! Supongo que el hecho de que mencionen a España tendrá algo que ver con que durante bastante tiempo los Paises Bajos formaron parte de los territorios de la Monarquía hispánica. Aunque bien pensado, sería raro que asociaran a España con regalos; antes (no sé si todavía lo hacen) les decían a los niños, para asustarlos, "que viene el Duque de Alba", en vez de "el hombre del saco" o "el coco"...

Hay algo que no has contado y que me tiene preocupado: ¿Papá Nöel existe, no?

Camilo dijo...

Claro que existe. Los Reyes Magos seguro que no, porque sus reliquias están en la catedral de Colonia.